El abogado del excomisario resta importancia a las agendas, situadas por la Fiscalía como prueba central de su acusación: "Son impresiones subjetivas".

Desdeña el valor probatorio de las agendas del comisario jubilado: «Pueden ser hechos reales, pero también hipótesis o rumores»

La defensa del comisario niega en su alegato final que la trama buscase robar material sensible del PP que el extesorero podía guardar