La defensa del excomisario José Manuel Villarejo, para quien la Fiscalía pide 19 años de prisión, ha solicitado este lunes su absolución ante el tribunal de la Audiencia Nacional y ha denunciado que la Operación Kitchen fue un invento del extesorero del PP Luis Bárcenas "a través de un grupo de periodistas" a los que "hábilmente movilizó".PublicidadAsí lo ha manifestado el letrado Antonio García Cabrera durante la exposición de su informe final en el juicio por el presunto espionaje al exidirgente del PP orquestado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robarle información sensible sobre la caja B del partido."Queremos exponer la circunstancia de que este caso cuasi periodístico, el famoso caso Kitchen, nunca existió como tal con ese nombre, sino que se creó por el señor Bárcenas a través de un grupo de periodistas a los que hábilmente movilizó, unido al hecho de la aparición de las grabaciones y las anotaciones, ya en 2017, de Villarejo", ha señalado.En su opinión, la presunta operación parapolicial –un término que ha rechazado– se refiere a un asunto "más periodístico que jurídico". "Es un titular periodístico porque nada de lo que se ha practicado en esta causa, nada de la prueba que se ha practicado, permite inferir el gran titular que marca Kitchen, que fue una operación policial para sustraer a un procedimiento judicial documentos incriminatorios para el Partido Popular", ha remachado el letrado.Sobre las agendas de Villarejo, situadas por la Fiscalía como prueba central de su acusación, el letrado ha restado importancia a estas anotaciones, que recogían "impresiones subjetivas" del excomisario. "¿Qué escribe una persona en un diario? Pueden ser hechos reales, pero también pueden ser de un agente de inteligencia como él, hipótesis, informaciones no verificadas, escenarios, líneas de investigación, evaluaciones preliminares, valoraciones personales... O simples rumores", ha sostenido.PublicidadTambién ha restado credibilidad a los supuestos audios de Bárcenas con Mariano Rajoy y el dirigente popular Javier Arenas, señalando las "innumerables contradicciones" de su declaración y la de su hijo. "Guillermo Bárcenas dijo que su padre habló de una grabación de Rajoy y Arenas juntos", a diferencia de lo que explicó el extesorero del PP.El letrado de Villarejo, siguiendo la estela de otros abogados defensores, ha insistido en la legalidad de la operación. "Todos los policías intervinientes han dicho que esta operación buscaba fuentes patrimoniales o testaferros de Bárcenas. Ningún policía ha manifestado que esta operación tuviera viso de ilegalidad", ha señalado. De este modo, sobre las "supuestas irregularidades", ha aclarado que "ninguna podría convertir una operación lícita en ilícita. Serían irregularidades, no ilegalidades".