El desgaste del expresidente merece leerse con algo de humanidad, pero la empatía por el sufrimiento acumulado, los derechos vulnerados o el daño familiar no pueden sustituir el escrutinio sobre lo que sigue sin aclarar. Puede repetir cuantas veces quiera que es inocente -tiene todo el derecho a decirlo mientras no se demuestre lo contrario—, pero una negación reiterada no es una prueba como, por cierto, tampoco lo es el testimonio de un empresario hasta que se contraste documentalmente

En su declaración como investigado negó ejercer «absolutamente ninguna influencia en el rescate», mientras el intermediario habla de que pactaron cobrar una comisión de medio…

El expresidente sostiene en una entrevista en TVE que le ampara la presunción de inocencia "procesal" y "extraprocesal"