No aportó ninguna prueba o certidumbre, más allá de reiterar su “inocencia absoluta”. Pero, ante el “dilema” reconocido entre preservar su estrategia de defensa sin interferir en un proceso judicial que le imputa de varios delitos de corrupción, y ofrecer alguna explicación a la ciudadanía –y, sobre todo, a las ya muy baqueteadas filas socialistas– tras más de dos meses de silencio público, José Luis Rodríguez Zapatero acudió ayer al plató de TVE para tratar de exculpar al Gobierno de toda irregularidad en el rescate a la aerolínea Plus Ultra en el 2021.“No hablé con nadie, ni de la SEPI ni del Gobierno, con ninguna autoridad pública. No es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate de Plus Ultra”, aseguró el expresidente, pese a las sospechas judiciales y policiales –ratificadas por su amigo Julio Martínez y otros responsables de la aerolínea también imputados– de que intermedió para que el Ejecutivo otorgara el préstamo de 53 millones de euros, del que habría obtenido una comisión del 1%.Lee tambiénZapatero también intentó calmar el malestar y la incomodidad generada en el PSOE, que afronta un próximo ciclo electoral con una pesada mochila de escándalos de corrupción a la espalda, tras los casos de José Luis Ábalos o Santos Cerdán. “No voy a pedir un acto de fe”, transmitió el expresidente a sus fieles, entre los que se sigue encontrando en primer lugar, contra viento y marea, el presidente Pedro Sánchez.En su primera entrevista pública desde que fue imputado por presuntos delitos de corrupción el pasado 19 de mayo, Zapatero asumió la enorme inquietud que estas acusaciones provocaron en las filas socialistas. “Sufro mucho pensando que el PSOE pueda sufrir por la situación en la que me encuentro, sufro mucho”, reconoció.“No es que no influyera, es que no hablé con nadie del Gobierno del rescate de Plus Ultra”, alega el expresidentePrecisamente cuando se conmemoran los 26 años de su triunfo en las primarias contra José Bono por apenas seis votos, con las que ganó la secretaría general del PSOE en julio del año 2000, el expresidente agradeció que el partido no le haya dado la espalda –como sí ocurrió con Ábalos y Cerdán– pese a sus problemas judiciales.“Para mí, lo más gratificante es que he recibido muchas muestras de apoyo y de cariño”, reconoció. “Pero lo que les digo es que no lo hagan por fe ni por cariño, sino por el convencimiento de los hechos”, advirtió. “Estoy convencido de mi inocencia absoluta”, insistió.“Todos los compañeros que me conocen saben lo que yo quiero al PSOE, todo lo que he luchado en mi vida por el PSOE, que lo llevo en la sangre”, aseguró. Pero asumió el impacto político que tiene este proceso judicial –sobre el que en todo caso no quiso hacer ningún “juicio de intenciones”–, tanto en el Gobierno como en el PSOE.“Soy muy consciente de lo que represento y por eso quiero expresar mi gratitud a todas las personas que están confiando en mí. Que no lo hagan por fe ni por cariño, que lo valoro muchísimo y en mi corazón estará siempre el apoyo que me ha dado el partido y el secretario general y presidente del Gobierno, sino que lo hagan por los hechos. Mi deber es explicar los hechos, defender mi inocencia con las reglas del derecho”, alegó. E insistió en reclamar respeto a la presunción de inocencia.“No voy a pedir un acto de fe, estoy convencido de mi inocencia absoluta”, transmite a las filas socialistasEn este sentido, el expresidente demandó al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, este respeto a la presunción de inocencia, y rebatió sus acusaciones, ya que la víspera advirtió de que “sin el Gobierno de Sánchez, Zapatero no habría podido delinquir”. “Hasta que no haya una sentencia firme, aquí no delinque nadie; por tanto, que tenga respeto a la presunción de inocencia”, replicó Zapatero. “Nadie me puede decir que he delinquido hasta que no haya una sentencia firme. Es el abecé del Estado de derecho. ¡Y pretende ser presidente del gobierno!”, alertó sobre Feijóo.También lanzó un dardo contra el expresidente socialista Felipe González, quien ironizó sobre su falta de capacidad para crear una empresa offshore en algún paraíso fiscal. “Él sabrá de eso, quizá. Yo desde luego no sé, y por tanto en eso le doy la razón, nunca he mirado lo que es una offshore y, efectivamente, no puedo hacer una offshore ”, defendió.En la Moncloa y la dirección del PSOE reiteraron de inmediato su confianza en Zapatero. “El Gobierno sigue manifestando lo mismo que en las últimas semanas. Apoyamos y pedimos respeto a la presunción de inocencia del presidente Zapatero y su derecho a defenderse en el procedimiento abierto”, advirtieron en la Moncloa.Y la dirección del PSOE aseguró que “mantiene exactamente la misma posición que ha defendido desde el primer día: respeto absoluto al procedimiento judicial y defensa de la presunción de inocencia”. “Por ello, mantenemos nuestro apoyo a Zapatero”, recalcaron.En la Moncloa y Ferraz mantienen su total respaldo al ex jefe del Ejecutivo y rechazan “juicios paralelos”“Frente al ruido, los juicios paralelos y las condenas anticipadas, el PSOE seguirá defendiendo el Estado de derecho”, zanjaron en Ferraz.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997