El reencuentro entre el rey de Ítaca y su viejo perro es uno de los episodios más conmovedores de La Odisea. Dos décadas de espera, una lágrima contenida y una muerte inmediata convirtieron a Argos en un símbolo universal de la lealtad, una escena que Christopher Nolan decidió expandir en su nueva adaptación.

Es sorprendente la querencia de este país por sacar las antorchas por asuntos que no tienen más enjundia que la comentadita de café

El reencuentro entre el rey de Ítaca y su viejo perro es uno de los episodios más conmovedores de La Odisea. Dos décadas de espera, una lágrima contenida y una muerte inmediata…