Un mundial de fut como este no debe repetirse. Afectó al público, los jugadores y también a las empresas patrocinadoras.

El problema a futuro de la Copa del Mundo: su frecuencia genera frustraciones cada vez más extendidas.

Vaya injusticia del destino que el capitán haya terminado con lágrimas de tristeza un Mundial que venía siendo soñado. Una jornada repleta de trampas.