Hoy España despierta con la ilusión de volver a proclamarnos campeones del mundo en Nueva York y traer una segunda estrella en nuestra elástica.

Durante décadas la palabra se nos atragantó porque somos hijos del franquismo, que se la apropió, pero hoy podemos estar orgullosos

Los aficionados de España, se tomaron las calles de Nueva York con cánticos de apoyo en busca de la segunda estrella de campeona del mundo.