Siguen apareciendo supuestos damnificados del cierre de la lujosa vitrina de carros de lujo en Bogotá.

Los negociaron en la lujosa vitrina de la calle 103 con carrera 19. Ferrari dice que canceló la concesión. Y el representante, que contraten abogados.

Uno de los vehículos, adquirido por cerca de 470.000 dólares más impuestos, habría permanecido durante meses en una bodega, donde sufrió un importante deterioro.