Llegó a la conducción del Seleccionado como un reemplazo provisorio. Pero los mismos jugadores fueron quienes plantearon su continuidad en el cargo a lo largo del tiempo. Un jugador inteligente, con pasta de entrenador y mucha garra, se transformó en un “mister” que sabe combinar lo más rico de dos tradiciones. La europea, dado que muchos de los jugares juegan en ese continente, y la Argentina, a partir de una emocionalidad intensa, que se transmite en la cancha. Una suma de cerebro y corazón que da resultado en todas las competiciones importantes de Argentina.

A contramano de su manual, cuando todo falla, Scaloni no buscar rearmarse desde la pelota, sino que superpone delanteros y asfixia el ataque

El mayor logro de Lionel Scaloni no es una copa, sino haber construido un grupo que mantiene la confianza y la cohesión incluso cuando las cosas dejan de salir según el plan