Inma Lid�nEnviada especial Nueva YorkActualizado Domingo,

julio

01:00�Nunca estamos perdidos�. Esta frase de Leo Messi tras una de las victorias ag�nicas en esta Copa del Mundo encierra la filosof�a que Lionel Scaloni quiso llevar a la selecci�n argentina cuando, tras el Mundial de Rusia en 2018, recibi� la llamada de la AFA para hacerse cargo de la �selecci�n mayor�. Hab�a vivido como ayudante de Jorge Sampaoli el batacazo de caer en el primer cruce de octavos frente a Francia. Hab�a visto el desgaste del seleccionador, consumido por la responsabilidad de tener un plantel de estrellas encabezado por Messi que no le alcanzaba para pelear el Mundial. Scaloni ten�a su diagn�stico de por qu�.No esperaba la llamada del presidente Claudio Tapia ni se cuestion� por qu� llegaba, si por las apreturas econ�micas de la AFA o por la necesidad de un cambio despu�s de 25 a�os sin alzar un t�tulo. Le dieron seis amistosos, de prueba, y libertad para reclutar un cuerpo t�cnico que convirti� en su guardia pretoriana.La primera llamada fue a Pablo Aimar. �Pablo, vamos a agarrar a la selecci�n�, le dijo. �Vos est�s loco�, le contest� el ex jugador del Valencia. Fue precisamente en L'Alcudia, en una localidad valenciana que organiza el COTIF, un prestigioso torneo Sub-20, donde ambos se sentaron juntos por primera vez en un banquillo. Aquel equipo juvenil de Argentina, encabezado por Lautaro Mart�nez, se proclam� campe�n. �El proyecto de cualquier ex jugador que se mete a entrenar es el de llegar a la selecci�n mayor o a alg�n equipo importante. Ahora mismo, nosotros solo queremos echarle una mano a la AFA�, dec�a entonces el t�cnico.Que llamara a Aimar ante el reto ten�a dos explicaciones. La primera es que ambos son exponentes de la llamada Generaci�n P�kerman que salt� a la fama en 1997 tras el t�tulo en el Mundial Sub-20 de Malasia. Aunque por encima de todo se empaparon de la filosof�a que da protagonismo al juego, pero que opta por tener una relaci�n muy cercana, casi paternal en algunos casos, con el jugador, al que descarga de tensi�n.�como un matrimonio�La segunda nace de esa visi�n: Aimar hab�a sido el �dolo de Messi y le hizo estar presente en la conversaci�n que tuvo con �l para enrolarle en su proyecto. Necesitaba que el 10 fuera su estandarte y rodearle de cuanto necesitara para que aflorara su f�tbol, como ocurr�a en el Bar�a. �A Pablo le digo que es maravilloso disfrutar de esto, de ver cada cosa que hace�, explic� hace unos d�as. Scaloni y Aimar tienen un nexo que les hace entenderse �como un matrimonio�, comentan en su pa�s. Son pausados, reflexivos, son los que arman la t�ctica, �y los que menos dormimos�, bromeaba Scaloni durante esta larga concentraci�n en Kansas City de donde, juntos en bici, se han escapado para visitar a sus familias, alojadas a 10 kil�metros.La toma a tierra del seleccionador la completan otros dos ex internacionales, con brillantes carreras en el f�tbol europeo. Esa conexi�n con la forma de trabajar en los grandes clubes europeos ha sido clave tambi�n en la nueva Argentina de Scaloni. Por eso eligi� a Walter Samuel y Fabi�n Ayala. El ex del Inter es de su misma generaci�n y comparti� ese Mundial Sub-20 a las �rdenes de P�kerman. En esta Copa del Mundo, su papel ha emergido con el bal�n parado y se evidenci� con el gol de Mac Allister a Suiza. �Me alegro por Walter porque es una jugada que ha preparado mucho�, confes� Scaloni tras el apurado triunfo.Esa libertad para proponer y consensuar las decisiones es algo que caracteriza a este cuerpo t�cnico en el que se refugia. Ayala es su voz en la previa y en los descansos de los partidos, cuando la FIFA busca el punto de vista t�cnico, porque todos saben lo que pasa por la cabeza del t�cnico tras lo que llaman su �pensieri�, en italiano, su reflexi�n. ��l juega el partido muchas veces antes y luego nos dice "hay cambios, hay cambios"�, explica el ex defensa del Valencia. Se los cuenta, como ocurri� en Qatar, en un paseo tras la comida. En aquella ocasi�n fue su propuesta de cargar el ataque contra Francia por la orilla de �ngel di Mar�a.Scaloni, durante su �ltima rueda de prensa en Nueva York.AFPScaloni analiza con ellos -y suma al analista Mat�as Manna y al preparador f�sico Luis Mart�n, El Profe- cualquier decisi�n que toma antes y despu�s de los partidos. As� ocurri� en Qatar, cuando tras la derrota ante Arabia les pidi� a sus compa�eros disimulo: �Que los jugadores no nos vean mal�. Tambi�n ha pasado en Estados Unidos, donde el seleccionador hace una valoraci�n de los partidos con su cuerpo t�cnico a modo de balance. Por eso, cuando Argentina jug� su peor partido del Mundial, ante Suiza en cuartos, Scaloni se enfad� con sus jugadores por lo que se demoraban en la zona mixta. Baj� del autob�s y les reclam� marcharse al hotel a descansar. Una bronca que compensa siempre con un asado, �porque a veces vale m�s que 20 sesiones t�cticas�, argumenta Manna.Esa necesidad de aflojar la cuerda, de dar voz a jugadores como Messi, nace tambi�n de las largas concentraciones que, como internacionales, vivieron el seleccionador y sus cuatro ayudantes, que no est�n exentos del desgaste. De hecho, Scaloni amag� en 2023, despu�s de su primer t�tulo de la Copa Am�rica y de levantar la Copa del Mundo, con un adi�s. �Ahora toca parar la pelota. Necesito pensar mucho qu� voy a hacer porque la vara est� muy alta�, confes�. Fueron unas semanas en las que esta guardia pretoriana se rearm� y sum� otra Copa Am�rica y una final del mundo.