No alcanza con explicar la pasión por el fútbol. En Argentina, la camiseta funciona como una bandera, la tribuna como un espacio de pertenencia y cada Mundial se acentúa con rituales individuales y colectivos. Promesas imposibles, cábalas, viajes interminables de los seguidores y un repertorio de canciones que ya exportó al mundo revelan que la hinchada argentina es mucho más que un grupo de aficionados: es un fenómeno cultural.

Más que un deporte, el fútbol argentino constituye uno de los últimos espacios donde una sociedad fragmentada vuelve a encontrarse. En este ensayo, Carlos D. Felice reflexiona…

Lejos de ser un simple acontecimiento deportivo, el clásico entre Argentina e Inglaterra condensa siglos de historia, símbolos nacionales y debates sobre la identidad colectiva.