Los hechos ocurridos en distintos estados han generado cuestionamientos por el endurecimiento de las deportaciones impulsadas por Donald Trump.

Una persona murió en un tiroteo en el estado de Maine (Estados Unidos) en el que estuvo implicado el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EU.

La Administración Trump repite la versión habitual sin aportar pruebas de ello: que el agente disparó en defensa propia, en lo que supone la 11 persona muerta a tiros del ICE