Desde el lunes pasado hasta el jueves, Estados Unidos e Irán pasaron de un frágil alto el fuego a una confrontación militar abierta. La escalada se desarrolló con el telón de fondo del funeral del ayatola Alí Jamenei, asesinado durante la fase inicial de la guerra, en febrero. Los expertos creen que es posible que la región se dirija hacia una ofensiva larga entre Washington y Teherán.

Teherán atacó posiciones de aliados de Washington, mientras bombardeos estadounidenses alcanzaron el perímetro de una planta nuclear iraní.

La Casa Blanca se prepara para una campaña de varios días o semanas mientras Teherán responde con ataques contra bases estadounidenses en el Golfo