La solidaridad que hemos visto en estas semanas no puede desfallecer; debe convertirse en una política de cooperación.

Naciones Unidas estima que los daños materiales alcanzan los 6.700 millones de dólares, al tiempo que economistas locales calculan que la reconstrucción demandará una inversión…

El país necesita ayuda para salir del modo supervivencia y entrar en el modo reconstrucción, no solo de edificios e infraestructuras, sino de la vida cotidiana