La solidaridad que hemos visto en estas semanas no puede desfallecer; debe convertirse en una política de cooperación.

Naciones Unidas estima que los daños materiales alcanzan los 6.700 millones de dólares, al tiempo que economistas locales calculan que la reconstrucción demandará una inversión…

El país necesita ayuda para salir del modo supervivencia y entrar en el modo reconstrucción, no solo de edificios e infraestructuras, sino de la vida cotidiana

La tarea exige manos, maquinaria, conocimiento científico y recursos, pero también necesita una nueva arquitectura política y atender el dolor de la ciudadanía

El devastador doble terremoto que sacudió Venezuela hace dos semanas deja ya más de 4.100 muertos y casi 17.000 heridos, según el más reciente balance oficial.

Los cuerpos de emergencia realizan diversas labores de reconocimiento de las víctimas.

El país latinoamericano entra en la fase de reconstrucción, mientras el Gobierno busca desbloquear recursos.

La solidaridad que hemos visto en estas semanas no puede desfallecer; debe convertirse en una política de cooperación.

Venezuela ha vivido jornadas trágicas tras los terremotos que el pasado 24 de junio dejaron miles de muertos y heridos en el norte del país.

Una tragedia debería dejarnos la voluntad política de revisar los edificios, financiar el reforzamiento necesario y desarrollar o actualizar los protocolos pendientes.