Si algo ha demostrado el Mundial de 2026 es que la capacidad de la FIFA para generar ingresos parece crecer al mismo ritmo que las controversias que rodean al organismo. Más de una década después del escándalo de corrupción que provocó la caída de Sepp Blatter y obligó a una profunda reforma institucional, la organización presidida por Gianni Infantino atraviesa el mejor momento financiero de su historia. Las críticas por decisiones deportivas, la cercanía con líderes políticos o el historial de sedes cuestionadas por sus derechos humanos apenas han alterado un modelo de negocio que cada vez mueve más dinero.

Infantino se fortalece tras el Mundial 2026, con ingresos récord de USD 9.000 millones y apoyo mayoritario para su reelección.

Bajo el liderazgo de Gianni Infantino, la organización espera recaudar cerca de US$9.000 millones directamente del Mundial de 2026, unos US$2.000 millones más que en la edición…