A medida que las finanzas se tensan, la fijación de prioridades es cada vez más dramática. En un 'nuevo mundo' con unas rivalidades más enconadas y una geopolítica mucho más beligerante, la defensa se ha convertido en una inversión inexcusable. El argumento tiene todo el sentido en una Alemania que siente cerca la amenaza rusa, que viene de décadas de infrafinanciación de su ejército y que ve cómo la protección de EEUU ya no está tan garantizada. Sin embargo, a la hora de 'buscar dinero' en los bolsillos para reforzar la seguridad, hay que hacer otras renuncias y algunas son muy dolorosas. Los planes presupuestarios del Gobierno para 2027 conocidos estos días recogen una de estas renuncias: las generosas subvenciones a las bombas de calor. Un anuncio que llega en medio de una histórica ...

Los tiempos de austeridad y el miedo a las deudas se acabaron en Alemania. El Gobierno federal, capitaneado por el conservador Friedrich Merz, aprobó este lunes en Consejo de…

Antes de la cumbre de la OTAN, el ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, justifica que «no te puedes defender de Putin desde el equilibrio presupuestario»