(...) el problema no estuvo en el rival. Estuvimos nosotros mismos en el camino.

Reitero, por lo visto y alcanzado, parece que a esta aventura norteamericana de fútbol fuimos nuevamente a aprender...

Nos hemos acostumbrado a tanta decepción que pareciera que confundimos el realismo con la resignación.

(...) el problema no estuvo en el rival. Estuvimos nosotros mismos en el camino.