Tras el fuerte crecimiento registrado entre 2024 y 2025, el financiamiento dejó de ser uno de los principales motores de la economía. Los analistas prevén una recuperación lenta durante la segunda mitad del año, aunque con un impacto acotado sobre el consumo.

La falta de impulso en los préstamos limita el consumo privado, mientras la liquidez bancaria se orienta a financiar al Tesoro

Mientras el sector financiero insiste con que la mora tocó un pico, expertos prevén un comportamiento inestable condicionado a la lenta recomposición del salario real.