Muchos de los sobrevivientes quedaron en la calle o en precarios refugios instalados en parques sin un futuro claro. El gobierno contabiliza más de 16.000 personas que quedaron sin vivienda, según el último reporte.

Los sensores de los rescatistas no detectan vida bajo los escombros, a diez días de los fatales terremotos. La última cifra oficial de fallecidos es de 2.645, pero el número real…

Países de todo el mundo siguen enviando ayuda humanitaria, mientras que Estados Unidos opera dentro del territorio.