Venezuela continúa bajo los efectos del doble terremoto que golpeó al país el 24 de junio. El Gobierno confirmó este lunes que la cifra de fallecidos ascendió a 3.535 personas, mientras que los heridos se mantienen en 16.740. En las zonas más afectadas, como el estado de La Guaira, siguen las tareas de rescate, búsqueda y asistencia a los damnificados. Uno de los capítulos más dramáticos de la emergencia ocurre en el cementerio La Esperanza, en el municipio de Catia La Mar, donde comenzaron a sepultar cuerpos que todavía no pudieron ser identificados. Las autoridades colocaron códigos, fotografías y registros de ubicación para permitir que los familiares puedan reconocerlos en el futuro. Dictadura es dictadura
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Los dos terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, provocaron derrumbes de edificios, principalmente en Caracas y La Guaira, una de las regiones más golpeadas por el desastre. Allí, decenas de familias continúan esperando información sobre sus seres queridos atrapados bajo los escombros. Cuerpos sin nombre y una búsqueda que continúa En el cementerio La Esperanza se habilitó un sector especial para las víctimas sin identificar. Las fosas fueron organizadas en hileras y cada sepultura cuenta con una cruz blanca, una placa con la leyenda “Identificación especial” y la fecha del fallecimiento: 24 de junio de 2026. Además, antes del entierro, los equipos registraron imágenes de cada cuerpo y asignaron códigos para facilitar una eventual identificación. Según testimonios de habitantes de la zona, durante varios días llegaron camiones con fallecidos provenientes de distintos puntos afectados por los derrumbes. Algunas estimaciones señalan que podrían haber sido enterradas alrededor de 800 personas en ese cementerio, aunque las autoridades no confirmaron oficialmente esa cifra. “Los entierros están numerados por parcelas y también por el código definido para que los cuerpos no identificados sean localizados por sus familiares”, explicó Eli Zavala, residente de la zona. Mientras tanto, familiares continúan acercándose a los edificios colapsados para intentar recuperar a sus seres queridos. Algunos reclaman que se detengan las demoliciones de estructuras dañadas hasta completar las tareas de búsqueda. “No podemos permitir que hagan demoliciones cuando todavía hay cuerpos de familiares que rescatar, vivos o muertos”, expresó Michell Gutiérrez, una mujer que busca a su padre desaparecido entre los restos de un edificio en Catia La Mar. La búsqueda del argentino Lucas Gámez sigue activa Entre las historias que conmueven a Venezuela está la de Lucas Gámez, el niño argentino que quedó atrapado entre los escombros de un edificio en La Guaira y que este lunes cumplió 9 años. Los rescatistas continúan trabajando para localizarlo. Especialistas lograron ubicar nuevamente la señal del celular del niño mediante equipos de geolocalización, información que fue entregada a los equipos que trabajan en el lugar. A 12 días de los terremotos, Lucas Gámez cumple 9 años: el emotivo mensaje de la mamá La búsqueda está encabezada por el rescatista argentino Guillermo Arana Leyton, integrante de la organización especializada en rescate urbano Fénix Unit Rescue, quien participó anteriormente en operaciones internacionales. “Es el peor momento por los gases que emanan los cuerpos de las víctimas, pero no perdemos las esperanzas”, afirmó el especialista durante las tareas. Miles de damnificados y viviendas bajo revisión Además de las víctimas fatales, el terremoto dejó miles de personas sin hogar. El Gobierno venezolano informó que más de 12.800 damnificados fueron trasladados a refugios y campamentos temporales distribuidos en Caracas, Miranda y La Guaira. Las autoridades también comenzaron inspecciones estructurales para determinar qué viviendas pueden volver a ser habitadas. Según el último reporte oficial, fueron revisadas cerca de 6.000 viviendas en siete estados afectados. Del total inspeccionado, alrededor del 70% tendría condiciones habitables, mientras que el resto requeriría controles adicionales por posibles riesgos. Ayuda internacional y tensión por la respuesta oficial La emergencia activó el envío de ayuda internacional. Estados Unidos informó que sus equipos de búsqueda y rescate finalizaron su misión en Venezuela y comenzaron el regreso, aunque anunciaron que continuarán con apoyo logístico. También llegaron suministros desde otros países. China envió 85 toneladas de ayuda humanitaria, con carpas, generadores solares y equipos eléctricos destinados a las zonas afectadas. En paralelo, surgieron cuestionamientos sobre la distribución de asistencia. El alcalde de Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, generó polémica al revelar que colocó dispositivos de rastreo en algunos paquetes enviados para verificar el destino de las donaciones. El ministro venezolano Diosdado Cabello rechazó esas acusaciones y afirmó que forman parte de una campaña contra el país. Venezuela intenta volver a la normalidad tras la tragedia A casi dos semanas del desastre, algunas regiones comenzaron a retomar actividades habituales, mientras continúan las tareas de remoción de escombros y recuperación de cuerpos. La presidenta encargada Delcy Rodríguez aseguró que no habrá un estallido social y destacó la solidaridad entre los venezolanos frente a la tragedia. “Lo que hay es solidaridad profunda de nuestro pueblo”, sostuvo durante un acto oficial. Sin embargo, en las zonas más afectadas, cientos de familias todavía esperan respuestas, mientras los equipos de emergencia continúan una carrera contra el tiempo para encontrar a quienes siguen desaparecidos. LB/MSS












