Tras el despido intempestivo de 62 trabajadores y una inusitada militarización de la sede central con Gendarmería, una investigadora con más de dos décadas de trayectoria en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) desarma el plan de desguace científico del gobierno: salarios por debajo de la línea de pobreza, sumisión geopolítica y la resistencia de un sector estratégico que se planta bajo una sola consigna: “Acá no sobra nadie”.

El flamante vocero presidencial Adrián Ravier, informó que se redujo la estructura del organismo un 57%.Desde que empezó la gestión de Javier Milei fueron despedidos 71.000…

Militantes de ATE ocuparon la sede central del organismo para reclamar la reincorporación de un centenar de empleados cesanteados