EL MEGÁFONO Tras el despido intempestivo de 62 trabajadores y una inusitada militarización de la sede central con Gendarmería, una investigadora con más de dos décadas de trayectoria en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) desarma el plan de desguace científico del gobierno: salarios por debajo de la línea de pobreza, sumisión geopolítica y la resistencia de un sector estratégico que se planta bajo una sola consigna: “Acá no sobra nadie”.Por Carolina Komar*03 de julio de 2026 - 03:07Comisión Nacional de Energía Atómica. Archivo - Últimas Noticias Exclusivo para El País Economía Sociedad Deportes