La coalición de conservadores y socialdemócratas del Gobierno alemán ha alcanzado un acuerdo para reformar el impuesto de la renta, que pretende aliviar a las familias en unos 600 euros al año y compensar la medida con una modificación del "impuesto para los ricos", de manera que se introduce un tipo impositivo nuevo del 47 % para ingresos a partir de 280.000 euros.

Las medidas van desde cambios en el sistema de pensiones y el mercado laboral a la construcción de viviendas asequibles y una ampliación del impuesto a los más ricos

La coalición de conservadores y socialdemócratas de Merz, en horas bajas, intenta revertir el estancamiento económico y recuperar el menguante apoyo de la ciudadanía