La economía de Argentina está aún muy lejos de haber salido del atolladero. La fragilidad y la volatilidad de sus finanzas e incluso de la actividad real son buena prueba de ello. Sin embargo, cuando termina el año y se echa la vista atrás se pueden ver algunos datos que en medio del ruido mensual y trimestral parecen arrojar algo de esperanza. Uno de ellos es el crecimiento del PIB, que cerró 2025 con una expansión del 4,4% y se prevé que este año avance más de un 3%, según la última revisión de JP Morgan. No obstante, la estrella de estos indicadores (con el permiso de la desinflación) es el superávit fiscal al que se ha aferrado el Gobierno de Milei. El año 2024 y el 2025 cerraron con superávit. Lo que va de este 2026 las cuentas siguen presentando también un saldo positivo ...

La economía muestra señales de recuperación, con crecimiento, baja de la inflación y equilibrio fiscal. Sin embargo, persiste una debilidad estructural que condiciona el…

El economista analiza el desempeño de la economía al inicio de la segunda mitad del gobierno de Javier Milei y las expectativas para el resto del año