ROMA (AP) — El papa León XIV pidió el martes a un grupo disidente de católicos tradicionalistas que cancelara su plan de consagrar nuevos obispos sin su consentimiento, y calificó la medida como un acto cismático y un “pecado de extrema gravedad”.

León XIV es agustino de la misma orden que el reformador protestante pero ha prometido afrontar sin debilidad el cisma que consumarán este miércoles los tradicionalistas…

El grupo ultra tradicionalista hasta preparó un estuche de vinos de edición limitada como recuerdo de un “evento histórico”