IglesiaLa Sociedad de San P�o X, en la �rbita de la extrema derecha, se opone al Concilio Vaticano IISacerdotes de la Sociedad de San P�o X reciben la bendici�n en una ceremonia �c�ne el lunes.AFPActualizado Mi�rcoles,

julio

11:18De nada han servido los esfuerzos del Papa Le�n XIV, que este mismo lunes hizo un �ltimo llamamiento a la Fraternidad Sacerdotal San P�o X a trav�s de una carta en la que instaba a sus actuales l�deres a que "no laceren la t�nica de Cristo". Ni las amenazas de excomuni�n autom�tica desde hac�a semanas ni los esfuerzos por tender puentes desde el Vaticano han impedido que la sociedad sacerdotal ultra integrista fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre haya cumplido con su anuncio de consagrar este mi�rcoles a cuatro nuevos obispos sin mandato pontificio -los franceses Marc Hanappier y Michel Poinsinet de Sivry, el suizo Pascal Schreiber y el estadounidense Michael Goldade-, en una largu�sima ceremonia de cuatro horas al aire libre en �c�ne (Suiza), oficiada en lat�n y con antiqu�simos ritos.Los lefebvrianos han cumplido as� su desaf�o, el primer gran problema en el seno de la Iglesia cat�lica que afronta Le�n XIV desde que fue designado Pont�fice, a la muerte de Francisco, en la primavera del a�o pasado. Los seguidores de Lefebvre -fallecido en 1991- no s�lo han apostado por la ruptura, sino que deseaban protagonizar el primer cisma en la Iglesia en lo que va de siglo, con la notoriedad que hoy dan las redes sociales a�adida.Desde la Fraternidad se defend�a que no pod�an esperar m�s a dar el paso, ya que de los cuatro obispos consagrados por Lefebvre en el a�o 1988, sin la aprobaci�n de Roma, s�lo quedan dos, el espa�ol Alfonso de Galarreta y el franc�s Bernard Tissier de Mallerais. De ah� que los actuales l�deres de la corriente cism�tica creyeran urgente garantizar la sucesi�n episcopal. Y es lo que han hecho en Suiza."Les ruego y les pido de todo coraz�n: �Den marcha atr�s! Les exhorto a considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, pues el acto cism�tico que cometer�an les privar�a de la recepci�n l�cita y, en algunos casos, incluso v�lida, de los sacramentos que aman y buscan para su propia santificaci�n", se pod�a leer en la carta que Le�n XIV dirigi� el lunes al Superior general de la Fraternidad, Davide Pagliarani. El Papa se compromet�a a emprender "un camino de di�logo y entendimiento que el Esp�ritu Santo pueda hacer posible y fecundo". Los lefebvrianos han hecho o�dos sordos.La Sociedad de San P�o X se ha autoerigido en una especie de guardiana de la que consideran "verdadera fe cat�lica". Es una rama de la Iglesia tradicionalista, muy vinculada a grupos de ideolog�a de extrema derecha. Fue a comienzos de la d�cada de los 70, durante el pontificado de Pablo VI, cuando el entonces arzobispo de Tulle, monse�or Marcel Lefebvre, se opuso al Concilio Vaticano II (1962-1965), en el que hab�a tomado parte, y cre� la pol�mica Sociedad. Durante a�os, los sucesivos Papas, Juan Pablo II, Benedicto XVI -quien levant� la excomuni�n de los cuatro obispos que hab�an sido ordenados, en un gesto de buena voluntad y acercamiento- y Francisco, intentaron dialogar sin �xito con esta problem�tica fraternidad. El Pont�fice argentino se empe�� personalmente en tratar de "crear un clima propicio para el di�logo". Todo en vano.La congregaci�n se opone a la libertad religiosa defendida por el Concilio Vaticano II, al ecumenismo (la unidad visible de los cristianos) y a la colegialidad. Los expertos sostienen que hoy en d�a cuenta con unos 600.000 fieles en todo el mundo, de ellos 100.000 en Francia -el pa�s con la comunidad m�s numerosa de largo-. No es una cifra muy abultada en una Iglesia cat�lica con alrededor de 1.400 millones de fieles en el planeta. Pero la Santa Sede es bien consciente del malestar creciente hoy en determinados c�rculos ultraconservadores, que observan con buenos ojos este tipo de corrientes. Adem�s de los seis obispos cism�ticos, se calcula que hay 735 sacerdotes y 264 seminaristas lefebvrianos, con numerosas obras, incluyendo 94 escuelas independientes. La congregaci�n presume de ser autosuficiente, ya que recibe ping�es donaciones de sus convencidos seguidores.El anuncio de las ordenaciones de este mi�rcoles se hizo el pasado 2 de febrero. Desde entonces, el Vaticano y �c�ne se han visto envueltos en una amarga disputa, intercambiando cartas abiertas. La Santa Sede, a trav�s del cardenal V�ctor Manuel Fern�ndez, propuso posponer las ordenaciones para permitir un "di�logo espec�ficamente teol�gico". Sin embargo, esta propuesta fue rechazada.