De la Espriella, al evitar el encuentro con el presidente saliente, parece que tampoco entiende con claridad que la majestad del cargo no tiene que ver con “su manada”, sino con un país que va más allá de los suyos

De la Espriella designó a Restrepo como cabeza del “empalme anticorrupción”. No irá a Palacio. Petro ya tiene equipo. ¿Qué sigue?

Por primera vez en la historia reciente, un presidente saliente y uno entrante no se verán antes del traspaso de mando.