El Presidente compara su agenda económica con la de la autocracia militar mientras vuelve a defender a su ex jefe de Gabinete Adorni.

El Presidente comprometió durante más de tres meses a todo su gobierno en el respaldo al funcionario; juró que era “honesto” y que tenía “todos los números en orden”

Adorni exhibió una soberbia enervante que lo fue enterrando cada vez más. Los intendentes emplazaron a Kicillof para que tenga gestos de independencia.