Estados Unidos e Irán no se ponen de acuerdo todavía sobre el seguimiento y vigilancia del programa nuclear del estado persa, que supone el retorno de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica a tres instalaciones nucleares iraníes. El régimen de los ayatolás tendría reparos por la presencia del director de dicha agencia de la ONU debido a su “intervención” en la guerra de los 12 días del año pasado

El cruce genera inquietud sobre el destino del uranio enriquecido iraní. Teherán tampoco comprará cereales de EE.UU. con sus fondos liberados.

Pese a los desacuerdos sobre inspecciones nucleares y sanciones, Estados Unidos e Irán mantienen abiertas las negociaciones para alcanzar un pacto definitivo en los próximos meses.