Los servicios de inteligencia letones sostienen que Rusia no es capaz de abrir un segundo frente, pero que está considerando 'ataques híbridos, como misiles o drones'.

El dirigente ruso ha incidido así en que el riesgo de conflicto "aumenta considerablemente en varias regiones del mundo", también en el continente europeo.

Acusó que usan pretextos para elevar su gasto militar.