En el caos de Catia La Mar, los vecinos escuchaban desde hacía horas a una niña atrapada con vida. “¡Se necesita gente que venga a ayudar, militares, que vengan a ayudar!“, dijo desesperado Dani Rizo, de 48 años. “Si vienen la podemos sacar”. Falleció a los minutos, solo su perro se salvó.

Desesperada, la gente se ofreció como voluntaria a la espera de la llegada de los rescatistas

Civiles y policías con mínimos equipos cavan con las manos en los barrios de Los Palos Grandes y San Bernardino, mientras miles de personas se niegan a volver a sus casas por…