La decisión de un tribunal de garantía de prohibir dar a conocer la identidad del conductor detenido por transitar a más de 260 km/h no solo ha resultado inútil, sino que además constituye una abierta transgresión a la libertad de informar.

El sujeto, que tiene una condena por manejo en estado de ebriedad de hace 17 años, quedó con arraigo nacional y firma mensual. No se le quitó la licencia.

Un hombre de 38 años fue sorprendido por Carabineros circulando a alta velocidad en una zona donde el límite permitido es de 100 km/h.