Un conductor, de 38 años, detenido el domingo por circular en un automóvil a 264 kilómetros por hora en la autopista Costanera Norte, en el municipio de Vitacura, ha quedado este lunes en libertad y la justicia ha prohibido que se divulgue su identidad, así como otras informaciones que puedan revelar su identidad.El hombre fue perseguido por agentes de Carabineros de Chile, en tres patrullas, cuando conducía un automóvil marca BMW, modelo M2, color blanco, a una velocidad que superaba la máxima permitida de 100 kilómetros por hora. El conductor tenía licencia, a pesar de que fue condenado por manejar en estado de ebriedad en 2009 (la causa estaba prescripta) y tener antecedentes policiales por tenencia y consumo de drogas. En la nueva causa ha sido imputado este lunes por conducción temeraria, que involucra penas de 41 a 60 días de prisión. La Fiscalía Oriente había solicitado una medida cautelar de arresto domiciliario total, pero el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago determinó dejarlo en libertad, con un régimen de firma mensual y arraigo nacional. La jueza Ximena Alejandra Rivera Salinas prohibió que se conociera públicamente su identidad, así como los antecedentes que puedan dar cuenta de quién se trata. Tampoco se le ha incautado el vehículo ni se le ha retenido la licencia de conducir. Según el medio Biobio Chile, el conductor tendría participación en una sociedad que está detrás de una conocida empresa de telecomunicaciones del país. Además, el sujeto estaría vinculado a sociedades agrícolas. Su nombre fue difundido en redes sociales a pesar de la orden del juzgado de proteger su identidad. La decisión de la magistrada de dejar al conductor en libertad y restringir la difusión de su identidad ha generado muchas críticas. En distintos sectores se ha instalado la percepción de que las medidas podrían responder a un trato privilegiado por su posición económica y social. Nelson Salas, abogado penalista, dijo a TVN que, si bien la situación genera indignación, “la jueza no podía haber hecho otra cosa” porque las leyes chilenas no establecen la suspensión del permiso de conducir como una medida cautelar para el exceso de velocidad, a diferencia de los casos en los que se conduce en estado de ebriedad. En Chile, conducir a exceso de velocidad se consideraba una infracción de tránsito antes de que se estableciera como un delito las carreras de coches clandestinas, a finales de 2022. Es decir, manejar a más de 60 kilómetros por hora, el límite permitido en el país, se estableció como el delito de “conducción temeraria” hace casi cuatro años. Salas dijo que si el caso no tuviera connotación pública, probablemente el imputado quedaría con una multa y tendría que informar su domicilio a la justicia. Además, el abogado explicó que esta situación es considerada una “falta” por lo que no puede establecerse el arresto total y que identificar al imputado podría generar “una pena más gravosa” de la dictaminada.