Países como España, Francia y el Reino Unido enfrentan marcas térmicas históricas debido a una masa de aire sahariano atrapada por un potente sistema de alta presión.

Las temperaturas alcanzan hasta 40 grados y obligan a las autoridades a cancelar eventos y reforzar alertas

Europa enfrenta una sofocante segunda ola de calor que obliga a cerrar colegios, suspender trenes y activar alertas rojas por récords.