Apenas iniciado el verano boreal, una intensa ola de calor rompe récords de temperatura en Francia, España, Italia y Reino Unido, tanto de día como de noche. En busca de refugio, muchos ciudadanos se zambullen en aguas no habilitadas para nadar; en Francia ya se registraron cuarenta personas muertas por este proceder, en lo que el primer ministro, Sébastien Lecornu, llamó este sábado "una plaga de ahogamientos". Según el Servicio Meteorológico Francés, se vivieron las temperaturas nocturnas más altas desde que comenzaron los registros, en 1947, y 54 departamentos del país están bajo alerta roja. Noticia en desarrollo
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