Mientras se destaca una jornada electoral sin alteraciones de orden público a gran escala, autoridades mantienen la atención sobre concentraciones.

Tras una serie de reuniones con mandos regionales, la cúpula revisó las estrategias que protegerán más de 5.700 puestos de votación.

Observadores electorales, sobrevuelos con drones, despliegues militares y preocupación por el accionar de grupos armados marcan la antesala.