El alquiler se ha convertido en el refugio forzoso para aquellos que no pueden comprar una vivienda, pero a medida que la crisis habitacional se agrava, incluso este recurso peligra para los ciudadanos que ya no pueden ser ni propietarios ni arrendatarios, muchos de los cuales son expulsados cada vez más lejos de las urbes

La crisis de accesibilidad a la vivienda es un "enorme problema social" según el Banco de España. Un joven que quiera emanciparse en Madrid o Barcelona tendría que dedicar la…

En Barcelona y Madrid, un 40% de los inquilinos tiene que hacer un sobreesfuerzo para pagar el alquiler.