En un gesto de apoyo a su selección de fútbol tras 28 años de ausencia mundialista, el Parlamento de Noruega participó en el tradicional remo vikingo.

Honrando sus raíces, los aficionados nórdicos realizaron llamativos festejos en el duelo con Irak.

Al ritmo de un bombo que marcaba la velocidad de la “embarcación”, la tribuna noruega se balanceaba al unísono.