El presidente Miguel Díaz-Canel impulsó un paquete de 175 medidas que abre sectores clave al capital privado y recorta el peso del Estado. Es la respuesta de La Habana a una crisis sin salida y a la máxima presión de Estados Unidos, y el mayor giro de mercado en la isla en décadas.

Estos cambios económicos pueden servir a la vez dos objetivos: atajar la profunda crisis estructural que sufre la isla y calmar la presión de EE.UU.

Las reformas en materia económica propuestas por el gobierno ya han recibido el apoyo del expresidente Raúl Castro