Tras la victoria de Noruega sobre Irak (4-1) este miércoles en Boston, aficionados de todo el país se han vestido de rojo y han remado al unísono en bares, transporte público e incluso en escaleras mecánicas

Honrando sus raíces, los aficionados nórdicos realizaron llamativos festejos en el duelo con Irak.

Al ritmo de un bombo que marcaba la velocidad de la “embarcación”, la tribuna noruega se balanceaba al unísono.