Molesto con las acciones del primer ministro israelí, el presidente de EE.UU. aseguró ayer desde el G-7 que sin él «Israel no existiría» y subrayó la dependencia militar de Tel Aviv respecto a Washington

El presidente estadounidense ha celebrado el acuerdo preliminar de paz, pero los líderes europeos actúan con cautela por la naturaleza híbrida del pacto

"No estoy satisfecho con la forma en que Israel ha actuado en el Líbano y con Hizbulá. Deberían haber podido terminar el trabajo, pero esto simplemente se alarga sin fin", dijo