El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha enviado este martes desde la cumbre del G-7 en Évian-les-Bains dos mensajes de presión hacia Bibi Netanyahu y Vladímir Putin. El mandatario estadounidense pidió al primer ministro israelí “ser más responsable con Líbano”, criticó sus ataques contra el sur de la capital del país vecino y envió una señal inusual y algo críptica sugiriendo que sea Siria quien se ocupe de Hezbolá, la milicia libanesa contra la cual lucha Israel. Poco después, de cara al Kremlin, avisó de que está dispuesto a reactivar las sanciones energéticas que había suspendido por la tensión en los mercados causadas por su ataque contra Irán.El mensaje hacia Netanyahu, aunque más contenido que los exabruptos que trascendieron de recientes llamadas telefónicas o en otras declaraciones, han sido claros. Trump quiere que el pacto con Irán cristalice y advierte a Netanyahu que no lo reviente. La mención a Siria, sobre todo, parece llamativa y un bofetón diplomático para el líder israelí. “Siendo honestos, creo que (los sirios) harían un mejor trabajo”, dijo Trump al margen de una reunión bilateral con el emir de Catar, Sheikh Tamim bin Hamad al-Thani. Significativamente, hoy se ha conocido que Siria ha firmado un contrato con dos compañías estadounidenses para desarrollar la explotación de yacimientos de gas.La perspectiva de la crisis del Golfo es uno de los temas centrales de la cumbre, a la cual se dedicó una sesión específica con participación de los líderes de Egipto y Emiratos Árabes Unidos además de Al-Thani. Una mezcla de esperanza y temor por la fragilidad del recorrido del pacto se detecta en la cumbre. Trump se esforzó en transmitir seguridad al respecto, y aseveró que Irán quiere cerrar el pacto.Antes de la sesión dedicada a la crisis del Golfo, los líderes del G-7 recibieron al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. El mandatario llega en una posición claramente diferente de aquella en la cual acudió a la Casa Blanca en el febrero de 2025, cuando Trump le sometió a un auténtico asaltó político y le dijo que no tenía cartas. Incluso la gestualidad del recibimiento pareció dar fe del cambio. Ucrania tiene cartas, y hay un consenso en el G-7 acerca de la crudeza de los daños infligidos a Rusia.Fuentes diplomáticas citadas por agencias de prensa señalaron que en la reunión hubo un consenso acerca de la voluntad de elevar la presión contra Rusia y de sostener a Ucrania con medios de defensa antiaérea. Zelenski dijo que Trump respondió de manera “muy positiva” a la petición de entrega de medios defensivos. “Rusia debería cerrar un pacto”, dijo Trump. “Haré todo lo que pueda (para parar la guerra)”, recalcó el presidente estadounidense.Y, en efecto, por la tarde Trump apuntó a una disposición a incrementar la presión sobre Rusia por la vía de reactivar las sanciones en materia de hidrocarburos que suspendió cuando su ataque contra Irán tensionó los precios del crudo y del gas. “Pronto estaremos en condiciones de hacerlo, porque los precios están bajando”.Se trata por supuesto de una mala noticia para el Kremlin, en un momento en el cual no solo los precios bajan —y se reduce pues su capacidad de hacer caja— sino que se incrementan los golpeos de Ucrania contra infraestructuras energéticas. Hoy mismo, fue atacada una refinería en los alrededores de Moscú, lo que inhabilitó un 50% de la capacidad productiva de un centro que procesa más de 230.000 barriles diarios.Una tercera sesión de la segunda jornada del G-7 está dedicada al encuentro con los líderes de la India, Brasil, Corea del Sur y Kenia. Es claramente un símbolo de la voluntad de conectar con otros países relevantes en medio de un escenario geopolítico muy cambiante y con una fuerte competición con China. Además de la sesión conjunta, tendrá especial interés una bilateral prevista entre Trump y Modi, con unas relaciones bilaterales tensionadas por la embestida arancelaria de la Casa Blanca contra la India.
Trump eleva la presión sobre Netanyahu y Putin
Washington muestra disposición a reactivar las sanciones petroleras contra Rusia y reclama a Israel que respete a Líbano












