Muchas historias y estudios sugieren que una parte de esos niños desarrolló autocontrol emocional porque no tenía demasiadas alternativas.

Muchas historias y estudios sugieren que una parte de esos niños desarrolló autocontrol emocional porque no tenía demasiadas alternativas.

Cuanto menos control, más habilidades para gestionar las emociones y el comportamiento.

Este aprendizaje perdido afecta distintas áreas, desde la salud mental hasta la habilidad social.