El repunte de la inflación y la consiguiente subida de tipos del BCE han supuesto un repunte de los costes a los que se financia el Estado, que alcanzan máximos desde 2017

La patronal asegura que los establecimientos de alimentación siguen conteniendo los precios pese al encarecimiento de la energía y de los productos agrarios

El repunte de la inflación y la consiguiente subida de tipos del BCE han supuesto un repunte de los costes a los que se financia el Estado, que alcanzan máximos desde 2017