Desde hace lustros, los consejos de los expertos en nutrición son categóricos: a la leche, el yogur y el resto de los lácteos, lo mejor es consumirlos “desgrasados” y no “enteros”. Y recordaban su costado negativo a la buena salud cardiovascular al aportar un alto contenido de grasas saturadas. Sin embargo, nuevas revisiones científicas analizaron una cantidad de estudios recientes y la nueva evidencia parece indicar que los “enteros” podrían no tener efectos tan adversos sobre el corazón.

La evidencia científica reciente obliga a revisar la mirada que rodeó durante años a este grupo de alimentos y el rol de las grasas en una dieta equilibrada. Qué dicen las nuevas…

Desde hace lustros, los consejos de los expertos en nutrición son categóricos: a la leche, el yogur y el resto de los lácteos, lo mejor es consumirlos “desgrasados” y no…