A partir del femicidio de Agostina Vega, el vicario de los Pobres de la Arquidiócesis de Córdoba analiza la fragilidad de las redes de protección, el avance de las lógicas del consumo, la influencia de las redes sociales y la responsabilidad colectiva frente a las adolescencias en riesgo. “Hay que llorar más, no dejar que la cosa pase”, advierte.

El trágico asesinato de Agostina Vega en la provincia de Córdoba no es un hecho aislado, sino la radiografía dolorosa de un sistema que naufraga en la burocracia, la indiferencia…

A partir del femicidio de Agostina Vega, el vicario de los Pobres de la Arquidiócesis de Córdoba analiza la fragilidad de las redes de protección, el avance de las lógicas del…