El INE confirma el dato adelantado de mayo y refleja que los precios de la electricidad y el gas cayeron un 5,5 y un 9,7%, respectivamente. La presión sobre la cesta de la compra da una tregua y se modera al 2,2%.

El IPC subyacente, sin energía ni alimentos frescos, asciende hasta el 3%, advirtiendo de presiones inflacionistas a pesar de que las medidas descuentan algo más de un punto…

La electricidad y los alimentos frenan la subida del IPC mientras que el precio de las gasolinas continua subiendo a pesar de las ayudas.