Esta nueva medida se instaura en el marco del Campeonato Mundial de Fútbol 2026.

Más allá de los partidos, la Copa del Mundo exigirá una gigantesca operación de movilidad en los tres países anfitriones.

El Gobierno de Donald Trump puso en marcha la política migratoria que anticipó para la Copa del Mundo. Aplica a hinchas, selecciones y hasta árbitros.