Análisis Exclusivo suscriptores Restricciones migratorias en Estados Unidos, protestas en México y otras controversias acompañan el inicio del torneo más importante del planeta.Estudiantes, bloques negros y grupos de acción directa se enfrentan a la policía frente al estadio Ciudad de México. Foto: AFP12.06.2026 22:40 Actualizado: 12.06.2026 22:40 SUBEDITOR DE LA SECCIÓN INTERNACIONAL12.06.2026 22:40 Actualizado: 12.06.2026 22:40

La Copa Mundial de la FIFA, el evento deportivo más importante del planeta y una celebración que cada cuatro años reúne a miles de millones de personas alrededor de una pasión común, arrancó esta semana en Norteamérica bajo una sombra que poco tiene que ver con el fútbol.Si en Catar 2022 la discusión estuvo marcada por las denuncias sobre derechos humanos y las condiciones laborales de los trabajadores, en esta edición el foco se ha desplazado hacia otro tema igual de polémico: las políticas migratorias del presidente Donald Trump, que ya están afectando a árbitros, jugadores, dirigentes y aficionados que esperaban participar de la fiesta futbolística. LEA TAMBIÉN “Veo el Mundial de 2026 como una enorme paradoja. Por un lado, tiene más selecciones participantes que nunca. Por otro, debido a las políticas de la administración Trump, parece más un Mundial de exclusión que de inclusión”, dice Jules Boykoff, profesor universitario y autor del libro Tarjeta Roja.Las controversias comenzaron incluso antes del pitazo inicial de este jueves en la Ciudad de México.Protestas en México Foto:AFPUno de los casos más sonados fue el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, considerado uno de los mejores jueces africanos de la actualidad, quien fue detenido durante horas en el aeropuerto de Miami y, posteriormente, se le negó la entrada a Estados Unidos pese a contar con una visa válida.Las autoridades estadounidenses argumentaron “serias dudas” que impidieron la verificación de sus antecedentes, aunque nunca explicaron cuáles eran exactamente.“Conozco la situación del árbitro de Somalia, pero no tenemos control sobre eso”, declaró Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en medio de la polémica.Se supo luego que tuvo que ver con una supuesta asociación con un grupo terrorista, algo que el árbitro niega y que no impidió que la UEFA lo nombre de inmediato árbitro de la final de la Supercopa entre el Paris Saint-Germain y el Aston Villa, que se jugará el próximo 12 de agosto en Austria.Situaciones similares han afectado a integrantes de otras delegaciones. Un jugador iraquí fue interrogado durante más de siete horas a su llegada a Chicago antes de ser admitido, mientras que un fotógrafo de la misma selección fue rechazado por las autoridades migratorias. También se han reportado controles extraordinarios a integrantes de las selecciones de Senegal y Uzbekistán.El caso de Irán ha sido especialmente delicado dada la guerra que aún persiste entre ambos países. Aunque los jugadores recibieron autorización para competir, varios miembros del cuerpo técnico y administrativo no obtuvieron sus permisos de ingreso.Además, la selección iraní no podrá permanecer en territorio estadounidense entre partidos y deberá alojarse en México, una medida que Teherán calificó como una interferencia política en el deporte.Selección de Irán. Foto:EFELos aficionados también pagan el precioPero el impacto va mucho más allá de los protagonistas en la cancha.La administración Trump mantiene actualmente restricciones totales o parciales para ciudadanos de 39 países (una quinta parte del mundo).En 19 de ellos, el Departamento de Estado ha suspendido por completo la emisión de visas. Entre las naciones afectadas figuran al menos cuatro selecciones clasificadas al Mundial: Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil, cuyos aficionados, o la mayoría de ellos, no podrán viajar para acompañar a sus selecciones. LEA TAMBIÉN Medios marroquíes, además, han reportado que decenas de integrantes de asociaciones de hinchas de ese país recibieron negativas a sus solicitudes de visa pese a contar con entradas para los partidos y reservas hoteleras confirmadas.EE. UU. mantiene actualmente restricciones totales o parciales para ciudadanos de 39 países Foto:Archivo EL TIEMPO / AgenciasTambién se han conocido casos de seguidores que llevaban años ahorrando para asistir al torneo y que finalmente vieron frustrado su sueño al no obtener autorización para viajar.Para David Niven, profesor de la Universidad de Cincinnati especializado en deporte y política, el problema es que estas decisiones terminan alterando la esencia misma de la competencia.“Cuando se introduce la política en el torneo, deja de ser la competencia que debería ser. Eso se vuelve tangible cuando un árbitro falta o cuando un jugador es retrasado por razones ajenas al fútbol”, afirma Niven.El debate se ha ampliado, además, a otro temor que circula entre las comunidades inmigrantes en EE. UU. y entre muchos de los extranjeros que visitarán el país durante estas seis semanas, ante la posibilidad de que el ICE lance operativos durante los partidos o en los festivales organizados para seguir los encuentros.Las autoridades federales han insistido en que eso no ocurrirá.Es Noticia en Washington Foto:El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, aseguró recientemente que no existen planes para realizar redadas masivas en los estadios y que la presencia de agentes federales estará enfocada en labores de seguridad, el combate al tráfico humano y la prevención de la comercialización de mercancía falsificada.Sin embargo, tras más de un año de agresivas operaciones migratorias en varias ciudades anfitrionas, la desconfianza persiste.“Todos los temores alrededor del Mundial son válidos. Estas agencias ya no generan confianza”, sostiene Murad Awawdeh, director de la Coalición de Inmigración de Nueva York.La incertidumbre parece tener consecuencias prácticas. Aunque la FIFA proyecta cifras récord de audiencia global —hasta seis mil millones de espectadores durante el torneo y más de mil millones para la final—, varios reportes indican que las ventas de entradas han estado por debajo de lo esperado.Analistas atribuyen parte del problema tanto a los elevados precios fijados por la FIFA como al ambiente de incertidumbre que rodea los viajes a Estados Unidos. LEA TAMBIÉN A estas dificultades se sumó la situación de la selección de la República Democrática del Congo, rival de Colombia el martes. La clasificación de los ‘Leopardos’ coincidió con un brote de ébola en el este del país que llevó a Washington a imponer protocolos sanitarios extraordinarios para el ingreso de ciudadanos procedentes de la región.Policía patrulla a las afueras del Estadio Ciudad de México antes del partido de fútbol del Grupo A. Foto:AFPLas autoridades estadounidenses exigieron a la delegación cumplir un periodo de aislamiento antes de viajar al Mundial, mientras que varios partidos amistosos preparatorios fueron cancelados o trasladados por temor a posibles contagios. Aunque el gobierno congoleño insistió en que todos los jugadores y miembros de la expedición cumplían las exigencias sanitarias, el episodio volvió a poner de manifiesto cómo cuestiones ajenas al fútbol han terminado condicionando el desarrollo del torneo.Todo esto ha llevado a algunos expertos a advertir que el Mundial corre el riesgo de ser recordado menos por lo que ocurra dentro de los estadios que por las controversias fuera de ellos.Protestas y malestar social en MéxicoEl inicio del Mundial en México estuvo precedido por varios días de protestas en el DF. El principal foco de tensión fue la huelga que mantiene desde la semana pasada un grupo disidente de la organización sindical Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que exige un aumento salarial y la derogación de una ley de pensiones que el gobierno considera inviable.Durante las últimas dos semanas, los maestros protagonizaron bloqueos en distintos puntos de la capital. El martes llevaron sus protestas a una de las avenidas que conduce al Estadio Azteca y, días antes, derribaron varias estatuas alusivas al Mundial instaladas en el emblemático Paseo de la Reforma.La tensión aumentó el día del partido inaugural, en el que el anfitrión derrotó a Sudáfrica ante más de 80.000 espectadores en el Estadio Azteca, una ceremonia a la que no asistió la presidenta Claudia Sheinbaum.En los alrededores del estadio se concentraron colectivos que exigen justicia por las decenas de miles de desaparecidos que enlutan al país. Algunos manifestantes retiraron las barreras instaladas para proteger el perímetro del recinto y se enfrentaron a golpes con los agentes encargados de la seguridad. Otro grupo de jóvenes, armado con palos y bates, rompió los vidrios de varios vehículos policiales.Corea del Sur vs. República Checa Foto:AFP“¡México campeón en desaparición!”, era uno de los cánticos más repetidos entre los manifestantes, que rechazan la celebración de otro Mundial mientras el país continúa afectado por la violencia del crimen organizado.Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que corrían por los alrededores del coloso deportivo. LEA TAMBIÉN Aunque los enfrentamientos no impidieron la celebración del partido inaugural, sí evidenciaron el malestar de distintos sectores que aprovecharon la visibilidad global del Mundial para hacer oír sus reclamos. Las imágenes de protestas y choques con la policía contrastaron con la fiesta que la FIFA y las autoridades mexicanas esperaban proyectar al mundo durante la inauguración.Sin embargo, también es posible que estos incidentes terminen convirtiéndose en episodios aislados y que, con el paso de los días, el protagonismo recaiga por completo en el fútbol.Pronto lo sabremos… Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.