Los nervios se apoderaron de la mujer, se saltó un par de párrafos de su propia intervención impresa en una página y terminó con un “gracias”, un abrazo y dos besos en las mejillas

La interna encontró la fe en el centro gracias al capellán Jesús Roy. «No falto jamás a misa desde que lo conocí», apunta

León XIV clama por la reinserción en la primera visita de un jefe de la Iglesia a una cárcel española: "Los errores de la vida no determinan la identidad de una persona"